
«La custodia es un valor añadido para dinamizar los territorios rurales, más aún en alianza con los espacios protegidos»
Javier Puertas (EUROPARC-España y FUNGOBE)
Declarar un espacio protegido es importante, su gestión activa, también. La custodia del territorio ha demostrado ser útil en la gestión de espacios protegidos y para conocer esta relación en profundidad, hablamos con Javier Puertas, del Área de Comunicación de la Oficina Técnica EUROPARC-España en la Fundación Fernando González Bernáldez. Según el 7º Inventario de iniciativas de custodia, más de la mitad de la superficie con custodia se encuentra dentro de áreas protegidas, con excelentes resultados de conservación.
¿Por qué es importante la custodia del territorio en espacios protegidos?
Hemos superado las metas internacionales de proteger el 30% de la superficie terrestre y en el ámbito marino se está trabajando muy duro para conseguirlo. Vamos por buen camino. Pero no hay que perder de vista que, junto a esta protección, es muy importante avanzar en la gestión activa de esos territorios. Y aquí es donde vemos que hay una alianza natural con la custodia del territorio, dado que hay una convergencia de objetivos. Estamos hablando de conservación social, de implicación de los agentes locales, y la custodia del territorio puede jugar un papel muy importante en la gestión activa de estos territorios. Más de la mitad de la superficie de iniciativas de custodia, coincide territorialmente con áreas protegidas. Pero más allá de más allá de este papel estratégico, fuera de los límites estrictos de los espacios protegidos también hay un margen de trabajo colaborativo. Es decir, la protección de especies, hábitats, elementos del paisaje va más allá de los límites de las áreas protegidas.
¿Nos podrías dar algún ejemplo?
Me viene a la cabeza el caso del Montseny, donde la entidad de custodia del territorio trabaja conjuntamente, tanto dentro como fuera del parque natural, para la conservación de especies. Las iniciativas en fincas privadas se están desarrollando, entre otras fórmulas, a través de la custodia del territorio. Elevando la mirada, hay que entender las áreas protegidas a escala de red, y, en este sentido, la custodia del territorio puede ser una herramienta que contribuya a abordar el formidable reto de integrar las áreas protegidas en el territorio, porque los espacios naturales protegidos no son ni funcionan como islas en su contexto geográfico.
¿Cómo se vertebra la custodia del territorio en los espacios protegidos?
Se dan muchos escenarios en diferentes niveles y escalas. Pero cuando las entidades de custodia del territorio participan en la gestión de determinados espacios o zonas concretas de áreas protegidas pueden ofrecer excelentes resultados de conservación. Es el caso de Salarte, que es una entidad de custodia gaditana que en el Parque Natural de Bahía de Cádiz empezó a gestionar una zona de máxima reserva para el mantenimiento de las poblaciones de espátula y ha sido un auténtico éxito. Desde que empezó la gestión concertada, colaborativa, a través de esta entidad de custodia, el objeto de conservación, que en este caso era esta especie, empezó a mejorar notablemente.
No se trata de que una zona de reserva sea gestionada por una entidad de custodia, sino por el mejor gestor. Hay que hacer un esfuerzo por alinear la gestión con los objetivos de conservación. La custodia del territorio es, al fin y al cabo, una herramienta de conservación social.
¿Y qué tipo de alianzas se forjan?
Hay alianzas a todos los niveles. La natural, o quizás mejor dicho la situación más entendida, es el trabajo colaborativo de la administración con la entidad de custodia del territorio, pero hay que incluir otros agentes que no son muy comunes en la actualidad, como las empresas. Hay muchas sinergias posibles, porque la conservación de lo público, lo de todos, lo común, es algo muy interesante para las empresas, al contribuir al bienestar de todos.
¿Está aumentando la custodia del territorio en espacios protegidos?
La referencia es el séptimo inventario de iniciativas de custodia del territorio. Se constata un incremento de las iniciativas en espacios Red Natura 2000. Nuestra percepción es que está creciendo, la custodia del territorio va ganando peso en los últimos años, y los gestores tienen mucho que aportar, transmitir y compartir. Seguramente lo que ocurre con los gestores de los espacios y redes de áreas protegidas es que, simplemente, tienen una información limitada de lo que puede significar la custodia del territorio, de su potencial. En muchos casos, hay mucha sensibilidad, no es algo ajeno, sino que suena y resuena, pero hay trabajo por hacer aún. Desde la Oficina Técnica de EUROPARC España hemos hecho este ejercicio de acompañamiento con los técnicos y responsables de los espacios naturales, y seguimos en ello.
¿Cómo se impulsa la custodia del territorio desde EUROPARC-España en espacios protegidos?
Hay una parte que llevamos haciendo desde hace muchos años como correa de transmisión entre el colectivo de la custodia y los espacios protegidos. Intercambiamos información, conocimiento y experiencias. Estamos dando cancha a los temas de custodia de forma activa porque lo tenemos radar, somos sensibles. En nuestros congresos bienales, y otros eventos, se ha abordado la custodia y también desde el boletín electrónico, la revista y desde una base de datos online que es la wiki Red EUROPARC, donde hay varias experiencias.
La custodia está en nuestro cuarto programa plurianual Programa 2030. Cambio global y áreas protegidas, que es la hoja de hoja de ruta de la organización para los próximos años. Se encuentra dentro del eje de beneficios económicos y sociales de la conservación, pero también dentro de la línea de equilibrio demográfico. Y esto sí que me parece relevante y estratégico. Lo que está haciendo la custodia es potenciar o facilitar el mantenimiento de unas actividades en un escenario de despoblación, de abandono en muchos casos. La custodia es un valor añadido muy relevante en la dinamización de estos territorios rurales y más aún en alianza con los espacios protegidos. Puede haber una inyección complementaria de fondos privados y que empresas de grandes ciudades que pongan el ojo en un territorio rural profundo de diversas geografías.
Entre las iniciativas que impulsáis, se encuentra el congreso ESPARC en el que ha cobrado especial relevancia la custodia del territorio. ¿Cuál ha sido el balance?
Con más de 200 participantes, ha sido el ESPARC más numeroso de la historia de los congresos. Este año hemos programado un taller específico dentro del LIFE Custodia y también hemos dedicado por primera vez una sala de comunicaciones orales a la custodia. Entre las conclusiones destacaría que una idea de partida, un aspecto clave de primer orden, es que tiene que haber confianza entre los agentes, en este caso entre la administración, la entidad, los propietarios, la población local, pero también corresponsabilidad. También destacaría la necesidad de espacios de diálogo y trabajo colectivo. Las herramientas clásicas de los parques, como órganos colegiados de participación, patronatos o juntas rectoras, se quedan cortas. Cuando hay espacios de trabajo colaborativo, se pueden gestar alianzas y trabajar en esta confianza, en esta corresponsabilidad. Pero no hay recetas universales, hay que ser flexibles, dinámicos, creativos e imaginativos, me atrevería a decir. Hay un hay un amplio elenco de herramientas, como acuerdos, convenios, contratos y hay que ver cómo se ajustan a la realidad de cada territorio.
¿Qué otras actuaciones concretas se van a impulsar desde EUROPARC-España en los próximos años para el fomento de la custodia en los espacios protegidos?
La parte más contundente son los temas de capacitación. Estamos preparando en estos momentos varios cursos de formación a partir del último trimestre del año. Habrá un primer curso de introducción que aterrizará en qué es la custodia del territorio y las diferentes herramientas. Junto con este curso introductorio se están montando acciones formativas con el foco puesto en las aspectos jurídicos e instrumentales, en los temas de financiación, en la comunicación y en la formalización de proyectos de conservación de la naturaleza.
El punto de partida es que los proyectos de custodia se conciban como proyectos de conservación. El término custodia del territorio ya se ha discutido mucho, si es más o menos acercado. Personalmente encuentro estratégico presentar la custodia del territorio como una herramienta para la conservación social. Tienen ese matiz de que hay un acuerdo con un propietario, con un usuario, y tiene que tener ese dinamismo y flexibilidad, pero hay que poner el foco en que son proyectos de conservación de la naturaleza, del patrimonio natural y cultural asociado.